LIBROS CON PAGINA PROPIA

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Ilustración de Francisco Meléndez para "Los cuentos del mago y el mago del cuento"

mi otro blog en castellano

cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com


es mi segunda página web en castellano. Los cuentos del mago y el mago del cuento es el primer libro que publiqué en España (en 1995) y marca una etapa completamente nueva de mi trabajo literario que comenzó en 1987 con la redacción del cuento "El paraguas amarillo", incluido desde la versión brasileña de 1991 de este libro... que sirvió de caldo de cultivo a algunos de mis mejores libros e incluye un pequeño ensayito sobre mi concepto de literatura infantil. Quedan ustedes cordialmente invitados...

pour mes amis français, j'ai créé une autre page
http://auteurjeunessedecuba.blogspot.com/

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25/6/17

Recibo premio de novela juvenil en España

 Mi novela "La Isla de las Alucinaciones" recibió el premio de novela juvenil Avelino Hernández que patrocina el ayuntamiento de Soria. Proclamado en enero pasado, el galardón me fue formalmente entregado durante mi primera estancia en la ciudad de los poetas Bécquer, Machado y Gerardo Diego.


Palabras  de aceptación del V Premio Avelino Hernández de novela juvenil


Comenzaré con una cita obligada: “Seré breve…”






El 27 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón desembarcó en Cuba ni remotamente se le ocurriría pensar que más de cinco siglos después un descendiente de los indios desnudos que amablemente le recibían ganaría un premio en Soria… tierra grata a la reina Isabel que tanto lo ayudara en su viaje de revelación (evitemos el polémico término de “descubrimiento”) de un “Nuevo Mundo” al  mundo viejo.

Por supuesto, no escribí “La Isla de las Alucinaciones” con una pluma de guacamayo como las que ornaban las cabezas  de mis remotos antepasados. Cuando presenté por primera vez una novela a premio  -hace 40 años- esos vistosos papagayos ya estaban más extinguidos que aquellos aborígenes de los que desciendo por línea paterna.


En 1977 yo no escribía siquiera con la estilográfica china que me habían regalado por mis quince años, pues perdía tinta; pero chinos hay muchos en mi novela premiada con el Avelino Hernández. También hay una pandilla de chicos como en aquella novela mía de hace cuatro décadas, que se titulaba “Aventura en el campamento vacacional” y compartía con “La Isla de las Alucinaciones” el escenario costero, el misterio y la cercanía siempre problemática entre Cuba y Estados Unidos.  

manuscrito presentado al premio UNEAC en 1977
... y la novela, de aquel derivada, que publicó Alfaguara en 2009
Aquel premio de la Unión de Escritores de Cuba al que me presenté en 1977 fue declarado desierto.  Pero Dora Alonso, escritora que presidía el jurado con su enorme prestigio, me dijo: “tu libro fue lo mejor que se presentó y tú sin dudas tienes madera de escritor; por eso puedo decirte francamente qué falla en tu libro”. 

Sus observaciones y consejos me fueron muy útiles y si no salvaron de momento aquella primer manuscrito, sí  contribuyeron la publicación de mi primer libro, El secreto del colmillo colgante, seis años después. No obstante, cuando salí de Cuba en 1989 seguía sin haber ganado un premio de la importancia del Avelino Hernández… y ya no podría ganarlo allí porque ningún emigrado cubano “es profeta en su tierra”.

las dos versiones del que fuera mi primer libro:
El secreto del colmillo colgante. La Habana. Gente Nueva, 1983
y la versión "definitiva"
El secreto del colmillo dorado. Hillmann. Bogotá, 2013
He publicado más de treinta libros en doce países y diez lenguas, e incluso algunos de mis libros han sido galardonados tras su publicación (en Francia, Alemania, Cuba y Venezuela). Pero ha debido ser en esta antigua ciudad de la Madre Patria que un jurado confíe totalmente en una de mis novelas inéditas. “La Isla de las Alucinaciones” cuenta el desentrañamiento del enigma cubano por una chica española, con formas más frecuentes en la narrativa hispana que en mi isla nativa: combinando aventura, historia y actualidad.

Ya he sido bastante breve y quiero agradecer al Ayuntamiento de Soria la excelente idea de crear un premio de novela juvenil que, al ser independiente de los planes y estrategias editoriales, se arriesga con un tema que “no se lleva”… aunque estoy seguro de que muchos jóvenes, y uno que otro adulto, se llevará en el corazón mi libro cuando lo publique (y será pronto) la editorial Premium… de aquella Andalucía que tanto sembró en los primeros tiempos de la Cuba española.

No puedo dejar de pensar en este momento en los autores que NO ganaron el Avelino Hernández en su quinta edición… y en los muchos escritores que pasan años mandando a premios que ganan otros. Entre los decepcionados (que son una abrumadora mayoría, pues solo puede ganar uno cada vez) siempre hay quien dice que los premios son una lotería. Es injusto porque, salvo condenables excepciones, los jurados trabajan con tanta seriedad como los autores que merecen –ganen o no– el galardón. Lo único de azar en un evento de este tipo es la coincidencia entre un jurado sensible a ciertos temas, formas o contexto y la obra que los posee, destacándola entre los demás manuscritos de calidad.

tapa y portadilla de la primera
novelita que terminé apenas cumplir
13 años
Y ahora sí voy a acabar de ser breve de una maldita vez:


Yo empecé a escribir en 1492… perdón, en 1967, siendo todavía un niño, cuando me faltaron las ediciones españolas que tanto me gustaba leer. Eran libros de autores peninsulares como Carmen Kurtz o Montserrat del Amo; pero sobre todo de autores ingleses, escandinavos o alemanes editados por Juventud, Molino, Noguer… que Cuba dejó de importar por razones ideológicas.

El caso es que demoré medio siglo en ganar este premio. Pero en el camino -que no ha sido largo y tortuoso, sino ancho y venturoso- he dejado una decenas de libros y muchas satisfacciones (también  una que otra frustración, ¿por qué ocultarlas puesto que ponen sal y pimienta a toda carrera literaria?). Ha sido un camino de crecimiento y de encuentros que me trae hoy, feliz, a Soria: tierra de poetas.

Perdonen que haya sido tan breve… ¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!

Joel Franz Rosell

En Soria, el 13 de junio de 2017



La Isla de las Alucinaciones será publicada este verano por la editorial Premium http://www.autorespremiados.com/
y presentada en agosto en la Feria del Libro de Soria


Unprimera aventura  de los protagonistas de "La Isla de las Alucinaciones" se cuenta en Mi tesoro te espera en Cuba, publicada en España por Edelvives (2008) y estrenada en su versión francesa Cuba destination trésor (Hachette. París, 2000)

tres versiones de Mi tesoro te espera en Cuba: Hachette, 2000; Sudamericana, 2002 y Edelvives, 2008 



6/6/17

CUBA. AUTORES ADULTOS Y LECTORES NIÑOS: HERMANOS DE INTERCAMBIO

La Habana. Editorial Gente Nueva, 2016
Premio Pinos Nuevos
ilustraciones: Ares

Desde mediados de los años 1990, los autores de literatura infantil que en Cuba suplen la falta de una verdadera actividad crítica (independiente de la creación, de las editoriales, de la promoción, etc), han defendido la tesis de que el realismo es la marca de la literatura (en realidad se refieren esencialmente a la narrativa) cubana posterior a la caída del Muro del Berlín y consecuente instauración del llamado Período Especial (época de crisis económica e ideológica con relentes numantinos). Yo lo que veo es que la literatura infantil cubana contemporánea está marcada por el mismo “Desencanto” que Leonardo Padura señala como marca de la narrativa para adultos de la misma época, y esto se manifiesta tanto en la literatura que podemos llamar en rigor realista; porque presenta personajes compatibles con la realidad, situados en un marco (geográfico, histórico, socio-económico, cultural) reconocible, los cuales afrontan problemas objetivos (o subjetivos con base objetiva, como pueden ser los problemas psicológicos, sociológicos y económicos que tanto interesan a los narradores actuales) y los resuelven sin el auxilio de recursos mágicos, parabólicos o simbólicos.

Esto último es lo que me lleva a dudar del supuesto determinante realista de la narrativa infantil cubana posterior a 1995 (digamos; no he podido hacer un estudio cronológico específico), puesto que la dificultad que tienen las autoridades cubanas a aceptar una representación crítica de la realidad (ha habido avances notables en este campo sobre todo en los últimos 10 años) en particular en el libro para niños y adolescentes, ha obligado a los autores a recurrir a distopías, parábolas, escenarios ilocalizados o personajes fantásticos a fin de satisfacer su necesidad de cuestionar la realidad cubana actual.

Un pesimismo cierto suele dominar las páginas para chicos y adolescentes que se vienen publicando en Cuba en las dos últimas décadas (publicadas en libro independiente o en las abundantísimas antologías), pero ese “desencanto” no viene aparejado con el necesario conocimiento y recreación de la realidad, necesidades y posibilidades de comprensión del destinatario supuesto. En otras palabras: muchos autores parecen desconocer e incluso desinteresarse por completo de los niños y adolescentes para quienes supuestamente escriben.

Hay mucho texto ombliguista, centrado en aliviar a los propios autores de sus decepciones, frustraciones, cóleras y dudas, sin tener para nada en cuenta la necesidad de sus compatriotas más jóvenes de igualmente aliviar decepciones, frustraciones, cóleras y dudas.

Este artículo es un work in progress. Quiero decir que voy a ir introduciendo en él consideraciones sobre algunos de los muchos libros que he ido adquiriendo en Cuba en mis últimos cinco o seis viajes. Novelas, cuentos, selecciones de textos narrativos diversos… que han sido publicados después de 2005, e incluso después de 2010, en su mayoría.

Del desafío de que supone la literatura infantil moderna: un escritor adulto que se dirige a un público infantil, y que está al servicio de éste último sin por ello renunciar a la expresión auténtica de su espíritu, ambición e ilusiones de escritor adulto,  no siempre los autores cubanos recientes salen airosos.

Voy a comenzar por uno de los más recientes, de uno de los más jóvenes autores que empiezan a hacerse lugar en el panorama de la isla: Hermanas de intercambio, de Eudris Planche Savón. Premio Pinos Nuevos 2015, ha sido publicado a fines de 2016 por la editorial Gente Nueva, con ilustraciones del siempre excelente Ares.

Se trata de una noveleta breve (92 páginas en formato 16x10cm) dividida, de manera no muy evidente, en varias series de capítulos cortos que pueden ser de dos tipos: la narración “directa” que hace Camila, una niña de 10 años observadora e inteligente que no por eso se puede mostrar muy ingenua (fuente de sonrisas para el lector más maduro) y los apuntes de la  “libreta-diario” de la propia Camila. Lo que hace compleja la lectura es la alternancia –de hogares y de protagonista de las anécdotas- que practican Camila y su hermana Yunieska. Se trata de una familia recompuesta: de dos niñas que van y vienen de casa de la mamá a la casa del papá, alternándose. La madre de Camila parece “lijera de cascos” (no voy a utilizar la palabra “jinetera” que no asoma en la noveleta, pese a que su lenguaje no es siempre políticamente correcto). Pero la más mala de la historia parece ser la amargada abuela Hortensia, y no mejor paradas salen Kassandra, la condiscípula de Camila que pertenece a una familia “maceta” y la maestra, demasiado sensible a los regalos de la susodicha.


El centro de la historia son los conflictos familiares e interpersonales, en un enfoque nada idealizante de la familia, de los adultos y de los propios niños. Los recursos narrativos pueden ser innovadores, puestos en función de una representación que, si bien comienza a ser casi un estilema de la narrativa cubana para chicos, no es menos infrecuente en el concepto tradicional de relaciones entre los cubanos adultos y niños (conscientemente nos censuramos, pero no lo suficiente para evitar que los chicos estén bien al tanto del conflictivo mundo de los adultos). Un ejemplo es esta discusión entre los padres de Camila y Yunieska, en plena crisis de divorcio, donde la división de los bienes incluye a las dos niñas, así objetalizadas:

Papá1: Es muy fácil llevarse todo lo nuevo. Hasta cuando voy a perder, la yunieska es nueva y me la quedo yo, al igual que la batidora: la compré por mi mamá, no por ti. Si quieres llévate este mueble y la camila, que están de uso.
Mamá: ¡Nada de eso! Si tú eres inteligente, yo lo soy también. Mejor, para que terminemos con esto de una vez, lleguemos a un acuerdo. Pero primero te digo que el dinero que está en el banco es mitad tuyo y mitad mío, ¿o aceptas o no hay trato?
Papá1: Okey, aunque es fácil para ti decir “mitad y mitad2, ya que el dinero no salió de tu bolsillo. ¿Cuál es la propuesta de la que hablas? ¿Cómo hacemos con la yunieska, la batidora, y la camila?

                                                     p.31 (nótese algunos errores de puntuación que ponen
                                                                         en evidencia la falta de un verdadero trabajo de edición)



  
No solo en Cuba hay cierta tendencia a centrarse en los temas y a descuidar el análisis de los aspectos formales de los libros para niños. Si “Hermanas de intercambio”, que tiene un tema (la crítica social, esencialmente familiar, pero también escolar y otras) al de otros muchos libros infantiles publicados últimamente en Cuba, no me parece que rompa el pacto con el destinatario infantil, es porque el tratamiento formal, la perspectiva y el basamento de las anécdotas es el mundo que viven los niños y la perspectiva que de éste tiene la niña narradora. Los ojos que miran y la voz que narra han sido hábilmente construidos por Eudris Planche de manera que sean –parezcan- los de una niña. Hay en su caso un evidente compromiso con la infancia.

No es el caso, como veremos más adelante, de otras noveletas o cuadernos de cuentos y viñetas publicados, y también a veces premiados, en años recientes en Cuba.


(CONTINUARÁ)

13/4/17

mi primer libro en chino

El paraguas amarillo
publicado en chino simplificado por
Oriental Babies & Kids Ltd.
Nanking; República Popular China






Este libro fue estrenado, también con las ilustraciones Gulia Frances Campolmi, por la editorial gallega Kalandraka (en castellano y gallego), y traducido al italiano en 2012.


El paraguas amarillo.
Autor: Joel Franz Rosell
Ilustradora: Giulia Frances
Editorial: Kalandraka (Pontevedra/Sevilla), 2012ISBN: 978-84-92608-84-5. Colección Cuentos para soñar. 13€. Traducciones al gallego y el italiano. Actualmente, fuera de catálogo y en busca de nuevo editor.

En una ciudad gris, habitada por gente gris, en la que solo se puede fabricar una cierta cantidad de paraguas grises en un día, por error o por deseo de cambio de una persona fue posible que surgiera un paraguas diferente. Un paraguas amarillo, con las mismas esperanzas e ilusiones que las de los otros paraguas: salir a la calle, sentir su tela estirada, notar las gotas de lluvia caer y deslizarse. El paraguas amarillo, por ser diferente, tendrá que luchar más para conseguir encontrar su sitio en un mundo en el que nadie está dispuesto a darle una oportunidad.
Joel Franz Rosell  nos cuenta la historia del paraguas con un lenguaje muy cuidado y lírico, nos invita a reflexionar sobre el valor para innovar, cambiar las cosas. Un libro sobre los anhelos personales, sobre el sentido del deber, sobre las frustraciones que cada uno tiene en la vida y sobre el miedo a las diferencias: estos son los sentimientos de un paraguas pero también son los desafíos que todos debemos afrontar cada día para ser felices. Las ilustraciones de Giulia Frances; con su línea clara y el uso predominante del gris, crean un ambiente perfecto para comprender las emociones y sentimientos de este paraguas amarillo en una ciudad de paraguas grises.
Encarnación Espinosa Astillero.
 Revista Peonza n° 101. Santander (España), junio de 2012.

Este cuento fue el primero que escribí, en 1987 tras un revelador viaje a Ecuador, en que desarrollé el que acabaría por convertirse en mi estilo más personal: una mezcla de realismo y fantasía, de formas de cuento infantil con temas no exclusivamente para chicos que caracteriza mis mejores libros: Los cuentos del mago y el mago del cuento (que lo incluye en su primera versión en castellano), Aventuras de Rosa de los Vientos y Juan Perico de los Palotes, Vuela, Ertico, vuela, y otros. 
También lo incluí en Era uma vez um jovem mago, mi primer libro brasileño y que lo puso, traducido al portugués por Laura Sandroni, por primera vez en manos de lectores.


20/3/17

Feria Internacional del Libro en Cuba

Estuve en Cuba entre febrero y principios de abril, participando en la XXVI Feria Internacional del Libro de La Habana que cumpliera, entre el 9 y el 19 de febrero pasado, su etapa capitalina en su habitual sede de la fortaleza colonial La Cabaña.

Tres semanas después comenzaron las 16 ferias de las capitales de provincias: de menos envergadura por la cantidad de títulos y asistencia, pero no de menor importancia por la variedad de actividades literarias, por la expectativa del público e incluso por el lanzamiento de títulos que no llegaron a tiempo para la feria internacional. De estas fui invitado a las ferias de Cienfuegos (8 al 12 de marzo) y Santa Clara (29 de marzo al 2 de abril), ambas en el centro del país.

Esta edición de la FILH tuvo como país invitado a Canadá.


siempre multitudinaria la FILH
y repletos los ómnibus que allí van

El plato fuerte de las ferias son los nuevos títulos y su presentación ante un público que a veces está compuesto por un puñado de iniciados y otras por "simples" lectores. En mi caso, me tocó este año presentar mi libro Taita Osongo: el camino del monte (estreno mundial) ante un variado grupo de niños y adolescentes. Por sus ilustraciones, que son mi autoría, el libro es para chicos de 8 a 10 años, pero el texto puede ser disfrutado por lectores de cualquier edad.



Taita Osongo: el camino del monte es mi libro número 31 y primero en Cuba del que soy igualmente ilustrador. En rigor, ya antes los cubanos pudieron ver algo de mi trabajo como ilustrador en la primera edición de mi novela casi homónima La leyenda de Taita Osongo” (Ediciones Capiro, Santa Clara, 2010); pero entonces se trataba de mis primeros dibujos en blanco y negro y para lector juvenil; mientras que ahora se trata de un album ilustrado, trabajo más complejo, con ilustraciones a color y página completa.


Presenté mi libro a chicos de talleres de lectura, en el espacio Tesoro de papel,
que se dedica a esos menesteres. En lugar de disertar, como hacen algunos colegas,
preferí entretener a mi juvenil auditorio contándoles el cuento


 Las ferias y salones del libro sirven, entre otras cosas, para encontrarse con los amigos

con el reconocido editor Esteban Llorach

junto al escritor y editor Enrique Pérez Díaz
con el joven escritor Yunier Serrano
Para conocer el trabajo de los colegas
la experimentada narradora María Elena Llana

el talentoso poeta y narraor Nelson Simón
con el brillante narrador Sindo Pacheco, residente en Estados Unidos

con mi excondiscípula y brillante crítico Carmen Sotolongo
y para eventos diversos, como el quincuagésimo aniversario de la editorial Gente Nueva, la principal editora cubana de libros para chicos, y una de las más antiguas del sistema editorial del país.

En Gente Nueva publiqué mi primer libro (El secreto del colmillo colgante, en 1983) y mis dos últimos títulos cubanos: Tito y su misteriosa abuela (2015) y Taita Osongo: el camino del monte (2016).

mesa de directivos de Gente Nueva en sus 50 años de existencia.
De izquierda a derecha: Esteban Llorach (editor), Enrique Pérez Díaz (director durante la primera década del siglo, Hermes Moreno (director de 2014 a 2016), Elenia Rodríguez (directora entre mediados de los 70 y finales de los 80) y Maria de los Angeles Navarro (actual directora)

La feria en las provincias 

Tras la versión internacional, en La Habana, comenzaron las ferias de libro de las capitales de provincias. La primera a la que asistí entre éstas es la de mi ciudad natal, Cienfuegos (del 8 al 12 de marzo), donde impartí una conferencia, presenté un libro y leí un cuento inédito.
con Mirta Luisa Acevedo, investigadora literaria
y promotora cultural cienfueguera

durante la presentación de la conferencia "Verdades y mentiras en torno a la literatura infantil y juvenil"
en el Museo Provincial, una de las sede del programa de conferencias y presentaciones

una librera desempaca los poquísimos ejemplares de mi libro "Taita Osongo: el camino del monte"
que fueron puestos a la venta en Cienfuegos

También participé en varias de las excelentes y concurridas tertulias de la Perla del Sur. Por ejemplo la peña de Ian Rodríguez, donde se cede la palabra a narradores y se presentaron libros y (la foto) el último número de la revista Ariel.


En una de esas tertulias, la que coordina el narrador y poeta de Cruces (localidad de la provincia cienfuegos donde pasé mis primeros tres o cuatro años), tuve mi mejor público. La Juerga de los Poetas es un espacio popular (la sala abre puertas y ventanas al concurrido boulevard, y muchos de los que pasan se quedan a escuchar) y leí un cuento que yo creía todavía inédito (acaba de aparecer en la selección Comer con los ojos, de la editorial Cauce) y narré oralmente el único de mis textos que me sé de memoria, "Sueños" (tomado de Los cuentos del mago y el mago del cuento www.cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com). Ambos tuvieron una excelente acogida, entre otras razones porque no son propiamente cuentos infantiles, sin de esos que puede disfrutar el adulto tanto como los chicos (cuentos estereofónicos, me gusta llamarlos).

LA FERIA DE SANTA CLARA es quizás la mejor del país por la organización, la estética, y el número y calidad de las actividades

Las ferias del libro son en Cuba eventos tanto políticos como literarios
Aunque en el acto de inauguración de la Feria de Santa Clara supieron ser muy sobrios,
la evocación de Fidel Castro, fallecido unos meses después de cumplir sus muy sonados 90 años

La gala inaugural fue esta vez celebrada entre la biblioteca provincial y el parque Vidal, donde estuvieron instalados los kioscos de venta y se desarrollaron la mayoría de los actos literarios. Una buena forma de comunicar y de atraer al público. El espectáculo estuvo a cargo de jóvenes bailarines y actores que desarrollaron varias alegorías en torno al libro. 
En el público de mi encuentro con lectores de la biblioteca Martí, figuran niños y adultos
 (en primer plano mi excondiscípula y excelente amiga Carmen Sotolongo y el editor Esteban Llorach)

el Premio Nacional de Literatura Reynaldo Gonzáles corta
el cake inaugural de la Feria del Libro de Santa Clara


presentación de los jóvenes 

presenté mi libro Taita Osongo: el camino del monte
en la escuela primaria aledaña a la fábrica Sakenaf
dentro de programa de "extensión" de la Feria

presentando Taita Osongo: el camino del monte 
en el espacio infantil Tesoro de Papel
El grupo de teatro Alánimo acompañó la presentación de mi libro
Taita Osongo: el camino del monte
con una muestra de su impresionante talento teatral
UN BONITO ENCUENTRO EN LA BIBLIOTECA "MARTÍ" 
que siempre visito durante mis estancias en Santa Clara.
Allí me hice lector a fines de los 60, allí mecanografié la primera novela que mandé a un premio literario en 1977 y con la cooperación de los niños de su taller literario infantil (que dirigí durante varios años) pude hacerle los necesarios ajustes al que sería mi primer libro publicado: El secreto del comillo colgante (1983)

compartí mesa con el escritor Luis Cabrera Delgado y el editor Esteban Llorach

los niños del club de lectores de la Biblioteca Martí hicieron una lectura
escenificada de "La leyenda de Taita Osongo" (que cuenta con dos ediciones cubanas:
la de Capiro, con mis dibujos (2010) y la de Ediciones Matanzas (2015), tantas como en Argentina
Francia y México. Es mi libro más versionado, puesto que también ha sido traducido
al portugués. Recibió el año pasado el premio La Rosa Blanca y fue seleccionado por el Banco del Libro de Venezuela, en 2009, como uno de los mejores libros juveniles de América Latina 

Mi libro de más éxito en la provincial central de Cuba es "La tremenda bruja de La Habana Vieja"
(en su versión abreviada, publicada por Capiro en 1999) y fue objeto de otra lectura teatralizada

Varias de mis actividades en la Feria del Libro de Santa Clara
tuvieron por escenario la casona del comité provincial de la Unión de Escritores y Artistas
 (UNEAC) que es simpre uno de los principales escenarios de la feria
pese a estar un tanto apartado de la plaza que sirve de centro a
la actividad cultural de Santa Clara, en tiempos de feria o no

mesa en torno a la representación de la familia, la mujer y la cuestión de género
en la actual narrativa cubana para niños y jóvenes. Tuvo lugar en el marco del
espacio Gobierno de Mujeres de la escritora Maylén Domínguez (derecha)

poetas en el espacio Gobierno de Mujeres que coordina Maylén Domínguez
en la UNEAC villaclareña









la primera máquina que utilicé: sala Juvenil de la Biblioteca Marti. Santa Clara, Cuba (foto de 1993

Comencé a escribir a mano, claro. Primero con lápiz (usaba los de dibujo, de mina muy dura, para no tener que estar sacando punta continuamente; así comencé a gastarme la vista y a los 15 años ya usaba gafas -"espejuelos" decimos en Cuba- de aumento). Luego pasé a los por entonces escasos bolígrafos. Cuando a mediados de los años 1970 quise comenzar a compartir mis escritos con los colegas de taller de escritura o presentarlos a premios literarios, comencé por acudir a alguna colega o amiga mecanógrafa. Una bibliotecaria de Sala Juvenil de la Biblioteca Provincial de Santa Clara tecleó mi primera novela (que ilustré... a mano, claro) y mandé al Premio UNEAC 1977. Pero mis obras eran largas y ella tenía mucho trabajo. Así comencé a teclear yo mismo en la Underwood de la foto: una máquina prehistórica, pero muy bien cuidada y de tipos redondos.
Fue al año siguiente que un amigo mexicano que partía de vacaciones, me dejó su moderna máquina portátil. En ella aprendí a teclear según las reglas del arte y mecanografié mi segunda novela, por primera vez de la primera a la última letra.
De mis máquinas posteriores no guardé ni el recuerdo de una foto, y tampoco de la máquina electrónica que utilicé durante mi estancia en Brasil '1989-1991) ni de mi primer ordenador, un Compaq portable que me acompañó 8 años. Pero esta ya es otra historia, porque en él comencé a escribir directamente sobre un teclado; abandonando para siempre la versión manuscrita previa y el enojoso mecanografiado ulterior
Lo dicho; esa es otra historia.

LA QUINTAESENCIA DE LA PACOTILLA

(Ideas que andan por ahí revoloteando y se le enredan a uno en el pelo)


Yo si no sueño, me aburro de noche. Solo duermo porque sé que voy a soñar mucho. Y cuando acabo un sueño me despierto. Yo duermo para soñar.

Algunos proyectos que fracasan faltos de medios, y es una pena. Hay proyectos que fracasan faltos de fines, y es una suerte.


Andersen escogió contar la historia de un pequeño cisne
abandonado entre patos. Pero ¿cuál es la otra mitad de la historia? La madre cisne, ¿era una joven alocada que abandonó a su hijo? ¿o murió en el “parto” de aquel huevo? ¿O acaso sacrificó abnegadamente su vida por salvar la de su hijo, como la mamá de Harry Potter? Y si se trata de un error en el hospital materno, ¿qué ocurrió con el Cisnecito Feo...?

“Lo mío es un árbol geniológico”, dijo el Genio

Dios cró al hombre... y murió de parto.

Dios castigó tan duramente al hombre constructor de la torre de Babel, que le quitó las ganas de conquistar el cielo. Desde entonces no hacemos más que buscar el infierno. ¿Por qué ese brutal castigo? ¿Amenazaba el hombre de entonces la paz del cielo o simplemente Dios tuvo miedo a compartir su poder? ¿Quién es entonces el culpable de la maldad del hombre?

No tengo nada contra la desmitificación, salvo cuando el
desmitificador tiene menos talento que el autor del mito… y es,
desgraciadamente, lo que ocurre más a menudo.

Mientras más aislados, solitarios e individualistas más necesitamos de hábitos gregarios: compartir los mismos eventos deportivos, los mismos programas de tv, las mismas ropas… Las marcas son nuestra nueva tribu. Ya no podemos abarcar la comunidad a la que pertenecemos entr el resplandor de la hoguera, ahora la tribu la delimita la comunidad de consumo. Dentro de la enorme diversidad de la web, nos unifican los portales compartidos. La tele le gana al libro porque menos ubicuo, y el best seller sustituye a la obra original por lo mismo.

{ El vecino siempre tiene la barba más larga y menos quijada}

Era tan bello aquel texto, que había que ponerse de pie para leerlo

Todo el mundo puede apreciar el brillo del diamante, pero pocos y sabios son los que se regocijan con los íntimos destellos del carbón.

El hombre ha buscado –otrora más intensamente- el Paraíso
terrenal. Incluso la búsqueda de vida extraterrestre va, en el fondo, en la misma dirección. Un día los hombres de ciencia nos dirán lo que no hemos querido saber: el Paraíso estaba aquí mismo, en la época en que el Hombre aún carecía de fuerzas para destruir a sus semejantes y a su medio. Ese Paraíso lo hemos convertido en Infierno: un infierno con espacios o momentos de Purgatorio.

Los peces no mueren, naufragan.

Hay victorias pírricas, pero también derrotas pírricas e incluso empates pírricos.

Tengo músculos de payaso






PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA

PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA
los pequeños de CP examinan mis libros La canción del castillo de arena y La bruja Pelandruja está malucha

El 17 de febrero pasado visité la Escuela Francesa de La Habana. Es quizás uno de los más pequeños establecimientos educativos franceses en el extranjero, pues solo hay un grupo por cada nivel de enseñanza primaria y los estudiantes secundarios siguen básicamente “cursos a distancia”. No obstante, la escuela francesa de la capital cubana tienen creciente demanda y prevé la próxima construcción de un nuevo edificio y la ampliación de oferta educativa.

Apenas entrar me sentí en un colegio francés: los juegos instados en el patio, los muebles, los mapas y dibujos en las pareces, el aspecto general de la biblioteca... todo era idéntico a las numerosas escuelas que he visitado en Francia. Pero los grandes árboles que sombreaban el patio y el propio sol así mantenido a distancia, el cielo azul, los olores... todo ratificaba que me hallaba bien en Cuba.

La bibliotecaria, los maestros y el director me recibieron con entusiasmo y, para mi sorpresa, me revelaron que yo era el primer escritor que visitaba la escuela. Sé que soy el único escritor infantil cubano que ha publicado varios libros en Francia, pero contaba con que alguno de los numerosos franceses que aman y vistan Cuba fueran escritores para chicos y se hubiesen dado un salto a un colegio donde niños franceses y de otras muchas nacionalidades (varios con un progenitor cubano y el otro extranjero) estudian en la lengua de Molière (o Perrault, Julio Verne, Pierre Gripari... para aludir a autores consagrados por la infancia).

Incluso pude esperar que en país donde la literatura infantil fue casi inaugurada por el gran José Marti (para no hablar de grandes autores contemporáneos como Dora Alonso, Onelio Jorge Cardoso o David Chericián) algún colega, incluso no traducido al francés, hubiese presentado allí alguna obra.

El caso es que me sentí más escritor francés y cubano que nunca. Bajo el criollísimo sombrero de yarey siempre es posible llevar también la famosa boina francesa... aunque lo cierto es que he publicado más libros (siete) en Francia que en Cuba (cinco), y eso que cuando abandoné mi país natal a los 34 años ya tenía muy definida mi carrera literaria. De hecho, ingresé en la cultura francesa mucho antes que en su territorio (1994) y actualmente leo, pienso y sueño habitualmente en francés; aunque sigo escribiendo la mayoría de mis textos en español... y no solo los que hablan de Cuba.

De estas y otras cosas, relacionadas con mi trabajo de escritor e ilustrador, y con mi vida un tanto nómada, hablé el 17 de febrero pasado con unos encantados y sobre todo encantadores niños de la École Française de La Habana. Solo pude dejarlos tras prometerles volver con mis nuevos libros (por ejemplo ese Petit Chat Noir a peur du soir que ya estaba circulando en Francia y que yo solo descubriría a mi regreso, una semana más tarde). También prometí, a los chicos y a sus educadores, consagrarles más tiempo la próxima vez; un taller de escritura, tal vez.

Mientras tanto, ojalá que algún otro escritor cubano publique en Francia o que algún escritor francés sea traducido en Cuba, o cualquier otra variante permita un mayor acercamiento entre ambos países a través de sus respectivas literaturas y lenguas. Al fin y al cabo, Francia y Cuba ya se encontraron en “La Edad de Oro” el gran clásico para niños de José Martí: en esa obra insigne no solo figuran dos cuentos traducidos del francés Edouard de Laboulaye, sino numerosas ilustraciones de otro galo, célebre en el siglo XIX: Adrien Marie... quien inspiró algunas de las bellas páginas escritas por el cubano para su revista (pero esto es tema para otro momento).