LIBROS CON PAGINA PROPIA

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Ilustración de Francisco Meléndez para "Los cuentos del mago y el mago del cuento"

mi otro blog en castellano

cuentosdelmagodelcuento.blogspot.com


es mi segunda página web en castellano. Los cuentos del mago y el mago del cuento es el primer libro que publiqué en España (en 1995) y marca una etapa completamente nueva de mi trabajo literario que comenzó en 1987 con la redacción del cuento "El paraguas amarillo", incluido desde la versión brasileña de 1991 de este libro... que sirvió de caldo de cultivo a algunos de mis mejores libros e incluye un pequeño ensayito sobre mi concepto de literatura infantil. Quedan ustedes cordialmente invitados...

pour mes amis français, j'ai créé une autre page
http://auteurjeunessedecuba.blogspot.com/

2/2/16

Cuba y Francia: dos libros en mis dos patrias

con mi primer libro francés y mi tercer libro cubano ante el ayutamiento de París en febrero 2016

edición cubana: Capiro. Santa Clara, 1996
edición francesa: Hachetís, París, 1998

primera edición española: El Arca. Barcelona, 1996
edición argentina: Alfaguara. Buenos Aires, 2004







dos ediciones cubanas y una francesa frente al ayuntamiento de París adornado con banderas de Cuba y Francia
primera edición francesa (la segunda está en curso): Ibis Rouge. Cayena, 2004

primera edición mexicana. México, 2006



primera edición argentina (2013)





 
primera edición cubana: Capiro. Santa Clara, 2010

segunda edición cubana: Ediciones Matanzas, 2014



primera edición brasileña: Ediçoes SM do Brasil, 2007



"Libertad, Igualdad, Fraternidad"
entre cubanos y franceses

11/12/15

la agitada vida de una serie inconclusa

Cuando publiqué mi primer libro, "El secreto del colmillo colgante" (La Habana, 1983) yo planeaba desarrollar toda una serie de novelas de aventuras detectivescas protagonisadas por la misma pandilla de niños cubanos que, un poco más tarde bauticé Los Exploradores Incógnitos. La segunda novela de la serie no fue ninguna de las que yo había estado imaginando desde fines de los años 70 (reproduzco una página arrancada de un viejo cuaderno de notas con la lista e incluso los dibujos de tapa que yo pensaba realizar o sugerir)... 



La que finalmente escribí entre 1982 y 1983 fue "El enigma de Cuatroplagas", que obtuvo una mención en el premio La Edad de Oro (el premio de narrativa ese año fue declarado desierto) y mandé a la misma editorial que había publicado mi primer título. Pero el manuscrito fue rechazado con argumentos que, aunque en algún caso fuera acertados, me parecieron una respuesta indirecta a las críticas que yo venía haciendo de esa editorial. Ni siquiera mi ingreso en su Consejo Editorial en 1984 y la aceptación de muchas de mis objeciones a las concepciones editoriales de la época, me incitaron a insistir y fue la Editorial Oriente, que tenía en proceso el que sería mi segundo libro ("De los primeros lejanos tiempos la lechuza me contó", 1987) la que incluyó en su plan editorial la novela que, con mejor gusto, rebauticé "Campamento en Costa Rara". 

Sin embargo, cuando me marché de Cuba, en junio de 1989, todavía yo no había terminado la revisión a fondo que había emprendido dos años antes y que se reflejan en la versión radiofónica (64 capítulos) que concluí poco antes de partir a Brasil y que Radio Progreso transmitió entre fines de ese año y principios del 90. Fue desde Río de Janeiro que envié el manuscrito, dactilografiado en las hojas de papel pautado que usaban por entonces las editoriales cubanas y que yo había traído en mi maleta. Pero eso habrá sido a fines de 1989 y unos meses después, comenzaba oficialmente en Cuba el Período Especial, con su crisis económica y editorial y se dejaron de publicar novelas durante varios años. En realidad, nunca supe si el manuscrito llegó a la Editorial Oriente ni si llegó a continuarse el proceso editorial (me habían pagado el anticipo, consistente por entonces en 60% del precio correspondiente a cierta cantidad por folio).

Lo más sorprendente es que en aquel mismo 1989 apareció una versión en fotonovela, basada en la que yo había propuesto varios años antes a la revista Pionero y que fue a parar, nunca he sabido cómo, a la editorial Capitán San Luis.  En la portadilla se precisa: "Adaptación de Manolo Pérez sobre una idea original de Joel Franz Rosell" y respeta la trama, pero no la sensibilidad, de mi proyecto inicial. La misma editorial volvería a las andadas tres años después al publicar, con el mismo título de "El enigma" una era torpe simplificación para niños de menos de 10 años firmada esta vez por Olga Marta Pérez. 




Ambas ediciones se hicieron a mis espaldas y solo las descubrí por casualidad: la primera gracias a un primo que compró un ejemplar (en mi pueblo natal, Cruces) y lo hizo llegar a mis padres, quienes me lo guardaron en Santa Clara hasta mi primer regreso a Cuba en 1993. La segunda versión la descubrí en la librería de viejo "Cervantes" de la calle Reina (un ejemplar con algún garabato del niño o niña que fuera su primer propietario); no recuerdo si en el 93 o en mi segundo regreso tres años después. 


Lo que interesaba a la editorial Capitán San Luis (del Ministerio del Interior) era el valor ideológico de aquella primera versión que concluía con un discurso de Fidel Castro, el 26 julio de 1981, en que acusa abiertamente a varias instituciones estadounidenses de atacar a Cuba con armas bacteriológicas. Creo que se trataba del dengue, la fiebre porcina, el moho azul del tabaco y un parásito de la caña. Por eso la palabra Cuatroplagas aparece en el título de la versión original de mi novela, situada en una zona costera imaginaria llamada así por la hostilidad de su flora y fauna. Aquella versión terminaba cuando el más pequeño de mis protagonistas reconocía una palabra que escuchó sin comprender cuando se halló en manos de unos infiltrados en la citada zona costera: "Fort Detrick" aloja el laboratorio de guerra bacteriológica de la CIA al que se vinculó en aquella época con las enfermedades sufridas por plantas, animales y personas en Cuba.  Yo estaba muy satisfecho de ser el primero en incluir al lider cubano en una ficción para chicos, pero esa fue una de las primeras cosas que me reprochó el evaluador de la editorial Gente Nueva. La versión en fotonovela halló una solución salomónica: sustituyó el discurso e imagen televisivos de Fidel por un simple noticiero de TV. 
De todas formas, como mi novela tardaría no menos de seis años en aparecer, en aras a la intemporalidad literaria y en nombre de mi pérdida de confianza en los pronunciamientos políticos oficiales, ya en la versión radiofónica de 1989, yo había recentrado la trama, substituyedo la introducción de armas bacteriológicas por un simple caso de contrabando.

HE AQUI UNO DE LOS LIBRETOS (escogido al azar) DE LA RADIONOVELA "CAMPAMENTO EN COSTA RARA" (tienen 26 años y el papel ha amarilleado bastante).

            


El final de toda esta historia es que "El secreto del colmillo colgante" no fue el comienzo de esa serie que tanto hubiera agradecido la literatura infantil cubana de los 80 (incluso en la actualidad no hay nada verdaderamente comparable).

Cuando en 2009 la editorial Alfaguara publicó en España "Exploradores en el Lago", lo que hice fue publicar la primera aventura de los Exploradores Incógnicos. Una aventura ecológica en una reserva natural imaginada en el centro de Cuba. 



Cuatro años después, la editorial colombiana Hillmann publicó la versión ¿definitiva? de mi primera novela, con el título de "El secreto del colmillo dorado".


Pero ¿quién sabe cuándo escribiré y dónde y cuándo publicaré las dos novelas que imagino deberían separar "Exploradores en el Lago" de "El secreto del colmillo dorado"?
Debo reconocer que soy un escritor lento y desorganizado.
P

31/10/15

el artista pone su vida en su obra: un libro para pequeñitos

"María es pintora". Editorial 3 Abejas. México, 2015
autor: Joel Franz Rosell
ilustrador: David Nieto 

"María es pintora" es mi libro número 29 (si no cuento libros con versiones diferentes -corregidos siempre y a veces aumentados- como "Los cuentos del mago y el mago del cuento", "La lechuza me contó", "La canción del castillo de arena" o "El secreto del colmillo dorado"). 

Es por otra parte mi cuarto libro mexicano y el primero en una editorial que apuesta al libro para pequeños, ricamente ilustrado. 

Se trata de una historia muy sencilla, de apenas 300 palabras, que podría resumirse en el principio de que toda obra se alimenta de la vida de su creador. Escribí esta historia poco tiempo después de haber salido del hospital y de la única enfermedad grave que he padecido y, curiosamente, la escribí en francés; pero hasta ahora ningún editor de mi país de residencia ha respondido favorablemente.

A lo mejor ahora, con las preciosas ilustraciones de David Nieto, consigo al fin esa publicación en la "lengua original" del texto.

Fotos de la presentación el pasado 13 de noviembre en la Feria Intrernacional del Libri Infantil y Juvenil de México.


El ilustrador David Nieto y la editora Marisela Aguilar en la presentación

David Nieto dedica un ejemplar

mi ilustrador presenta el libro a un público nutrido por los pequeñitos a quienes se destina la obra




30/10/15

Mis libros cubanos: el octavo llega


"Tito y su misteriosa abuela" será mi octavo libro cubano... séptimo si cuento como una las dos ediciones de "La leyenda de Taita Osongo (Ediciones Capiro, Santa Clara, 2010, con mis propias ilustraciones y Ediciones Matanzas, 2014) que se diferencian por el hecho de que la primera cuenta con mis propias ilustraciones, primeras que hice en blanco y negro y únicas que he publicado en Cuba.
Por otra parte, será mi libro número 30 si no cuento las versiones que han mejorado y en algunos casos ampliado, libros como Los cuentos del mago y el mago del cuento,  La lechuza me contó, La canción del castillo de arena o El secreto del colmillo dorado ni, por supuesto, las traducciones.

tapa y contratapa de la venidera edición Gente Nueva. la Habana, 2015
El volumen que se encuentra ya camino a la imprenta a fin de ser presentado durante la Feria Internacional del Libro de La Habana, en febrero próximo. Pertenece a la prestigiosa colección Veintinuno (como el siglo) con la que la editorial Gente Nueva se ha propuesto actualizar en obras de autores contemporáneos, cubanos y extranjeros, a los más jóvenes lectores de la Isla. 

La colección Veintiuno se imprime en papel gaceta, lo que asegura mayor tiraje y mejor difusión al precio de ilustraciones menos  abundantes y sin color. Pero en mi caso he podido contar con el talento de Valerio (Yunier Serrano) quien ha sabido sacar el máximo partido del dibujo en plumilla para reflejar la poesía, el humor y la magia que caracterizan la historia. 
dos ilustraciones de Valerio para "Tito y su misteriosa abuela"



      ... Las historias, debo decir, puesto que se trata de dos noveletas; dos aventuras de un mismo personaje: una ya publicada y la otra inédita.                                                              La primera es mi best-seller español, con 96 mil ejemplares, Vuela, Ertico, vuela, rebautizado "Tito, aprende a volar" y la segunda, "Tito y el amigo misterioso", en que reaparecen Tito y su abuela, principales protagonistas de la pirmera obra. Esta novela, una de mis más recientes, es una historia un poco más seria, puesto que reflexiona sobre la muerte y el recuerdo... a través de esa distancia estética que prefiero: la fantasía.                                                                               Si la primera historia tiene sobre todo que ver con la vida de Tito en la escuela, esta es más "familiar" y, de hecho, se basa en un secreto de mi propia familia.

Si ningún editor francés se interpone, al fin habré publicado más libros en mi país de origen que en mi patria adoptiva. 

Esta edición también será "histórica" porque hace 32 años que no publico en una editorial nacional y que carezco de difusión en todo el territorio cubano, pero también porque es mi primer verdadero "estreno mundial" en Cuba desde que en 1987, todavía residente allí, publiqué mi segundo libro: "De los primeros lejanos tiempos la lechuza me contó" (Editorial Oriente, Santiago de Cuba... que en 2004 conocería su versión definitiva "La lechuza me contó" en la Editorial Progreso, de México). Mis últimos cinco libros cubanos habían aparecido en editoriales "territoriales" de Santa Clara, Matanzas y Pinar del Río.


Mis otros libros cubanos:

Editorial Gente Nueva. La Habana, 1993
Nueva versión (El secreto del colmillo dorado)
Hilmann/ Libros & Libros. Bogotá, 2013
Editorial Oriente. Santiago de Cuba, 1987
Nueva versión (La lechuza me contó). Editorial Progreso. México, 2004
Traducido al vasco/euskera, con ilustraciones del autor. Bilbao, 2006
Ediciones Capiro. Santa Clara, 1996
Incluido en la selección The White Ravens
de la Biblioteca Internacional de la Juventud (Munich)
que reúne los mejores libros infantiles publicados en el mundo
Edición española (El Arca. Barcelona, 1996) y argentina (Alfaguara, 2004)
traducido al francés en 1998

Ediciones Capiro, 1999 (80 000 ejemplares)
Extracto de la novela La tremenda bruja de La Habana Vieja
(Edebé. Barcelona, 2001) que fuera traducida al francés en el mismo año
Ediciones Capiro. Santa Clara, 2010/ Ediciones Matanzas, 2014
Inaugurado en la traducción francesa de Ibis Rouge (Cayena, 2004)
y también publicado en México (Fondo de Cultura Económica, 2006),
Brasil (2007) y Argentina (2012)
Seleccionado por el Banco del Libro (Venezuela) como uno
de los mejores libros juveniles de América Latina en 2009

Editorial Cauce. Pinar del Río, 2014
Estrenado por Fondo de Cultura Económica
México, 2013

21/10/15

Ratón de bibliotecas... de dos continentes


 


Biblioteca  Provincial "Martí" de Santa Clara, Cuba

En esta biblioteca comencé mi vida de lector... y de escritor, a fines de los años 1960. Pero entonces, no se hallaba en este edificio, sino frente por frente, atravesando el Parque Vidal, en el edifico más o menos neoclásico que se ve en medio de esta otra foto.


Fue allí que descubrí las atractivas ediciones españolas de autores como Enid Blyton, Malcolm Saville, Hergé, Ake Holmberg, Edith Unnerstand y otros que me inculcaron el "sano vicio" de leer. Una pasión tan intensa que cuando me vi privado de ella (porque mi escuela me quedaba demasiado lejos de la biblioteca y porque luego me "deportaron" a la sala de adultos) comencé a escribirme yo mismo libros como aquellos que tanto me gustaban todavía. Llegué a escribir, en siete años, 54 novelas de aventuras, de ambiente cubano, europeo, latinoamericano, africano... y hasta extraterrestre -la Luna y Marte- todas básicamente inspiradas o alentadas por aquellas lecturas infantiles.



En esta vieja máquina Underwood, de la sala juvenil de la Biblioteca "Martí" mecanografié el que se convertiría en mi primer libro: "El secreto del colmillo colgante" (La Habana, 1983) en una época en que, antes de terminar mis estudios en la Facultad de Letras de la Universidad Central, trabajaba voluntario como animador del taller literario infantil.

Todavía en los años 90, el boletín de la Sala Juvenil de la Biblioteca Martí
utilizaba la tipografía y el dibujo que diseñé en 1976



1993
Con los miembros del taller literario de la Sala Juvenil de la Biblioteca "Martí". En la foto también figurn mi colega y amigo Luis Cabrera Delgado y la directora de entonces, Maritza Jaime



1993
Con la directora de la Sala Juvenil de la Biblioteca "Martí', mi antigua condiscípula Maritza Jaime. . Tengo en la mano el manuscrito (donado a la misma biblioteca) titulado"Los Colmillos Colgantes", primera versión de "El secreto del colmillo colgante", mi primer libro publicado.

Nunca he dejado de visitar la Biblioteca "Martí" cuando viajo a Santa Clara. Fue así entre 1981 y 1984, cuando me mudé a Santiago de Cuba, y entre 1985 y 1989, cuando residía en La Habana. Desde entonces, he viajado desde Dinamarca, Francia y Argentina a Cuba, más o menos frecuentemente... y siempre visito mi querida biblioteca.

1999
presentanto mi libro "La bruja de La Habana Vieja"
 en la biblioteca de la escuela Chiqui Gómez Lubián de Santa Clara
En 2004 con bibliotecarias de varias épocas 


1996
Encuentro con estudiantes de secundaria en la sala de actos de la biblioteca de Santa Clara. Presento mi novela "Aventuras de Rosa de los Vientos y Juan de los Palotes" (Ediciones Capiro, Santa Clara, 1996).




 2011
El habitual encuentro con los chicos de la Sala Juvenil


En la Sala Juvenil, 2015




Estos libros de mi autoría están en la sección de la Sala Juvenil que conserva los libros de préstamo controlado

Desde hace algunos años, la Biblioteca Diocesana de Santa Clara se ha convertido en la biblioteca más atractiva de la ciudad. Este año doné por primera vez ejemplares de mis libros




 También fui un visitante frecuente de la Biblioteca Nacional José Martí, de La Habana
en cuya sala cubana se encuentra una de las mayores colecciones de libros y publicaciones de mi autoría. 


 Plafón de vidrio decorado en alusión a las artes. Zaguán de la Biblioteca Nacional 


Junto al busto de José Martí, obra de Manuel Lescay que adorna la sala de lectura de Biblioteca Nacional de Cuba (2013)

MI CUENTO BIBLIOTECARIO

El pájaro libro (Ediciones SM. Madrid, 2002) es la historia de un libro que se escapa de la biblioteca porque no tiene bastantes lectores. No por eso mi cuento da una imagen poco entusiasta de las bibliotecas. Es simplemente la historia de "alguien" (un libro) que hace como muchos bibliotecarios de hoy: salir en busca de sus lectores.

una de las cuatro ediciones españolas de la obra.
Por las sobresalientes ilustraciones de Ajubel,
este libro obtuvo el Premio a la Mejor Labor de Ilustración
(
premio nacional de ilustración) de España en 2003

cualquiera que conozca la Biblioteca Martí de Santa Claran, se dará cuenta que Ajubel la ha estilizado en sus preciosas ilustraciones





edición francesa (Belin. París, 2009) con ilustraciones
de Vanessa Hïé





OTRAS BIBLIOTECAS DEL MUNDO
RECLAMAN EL CONCURSO DE MIS MODESTOS ESFUERZOS


1991-1994
En la época en que viví en Copenhague frecuenté el edificio blanco a la izquierda,
que entonces albergaba la biblioteca municipal (o "principal"
como oficialmente la llamaban). Disponía de una buena colección de libros en castellano, francés, portugués
e italiano, que eran las lenguas, junto al inglés, que yo podía leer. Fuy por allí muy a menudo, a veces cada semana.  



La casa más antigua de Dinamarca (en Koege) alberga la sala juvenil de una biblioteca municipal (la visité en 1992 ó 1993)
1992 ó 1993
Frente a la biblioteca de la famosa universidad de Upsala, Suecia

2001
con el póster de un coloquio sobre José Martí
en la biblioteca universitaria
de Zaragoza


              
2005
en la biblioteca del liceo francés de Munich, Alemania


2002
El escritor que dio nombre a esta pequeña biblioteca de El Mollar, Tucumán, Argentina, era un gran admirador de Nicolás Guillén. Al saberme también escritor cubano, me pidieron les mandara un libro de Guillén, pues ninguno tenían. Debo confesar, que más de 12 años después, aún no he cumplido la promesa que les hice de mandarles un libro del poeta que, por cierto, me prestó parte del título de mi libro (publicado en Argentina el año pasado) "La leyenda de Taita Osongo".


2005
Fui becado de la Biblioteca Internacional de la Juventud (Schloss Blutenburg, Munich)
entre enero y abril de 2005. Con especialistas y becarios de la BIJ


La Biblioteca Nacional de Brasil lleva el nombre de un político y no de uno de los numerosos y magníficos escritores del país. Tomé esta foto en 2010, poco antes de dictar una conferencia en el prestigioso edificio; obra de Oscar Niemeyer como los otros que se aprecian al fondo el Museo Nacional, la Catedral y uno de los minsisterios del Sector Monumental de Brasilia.

Biblioteca pública de Taguatinga (ciudad satélite de Brasilia) donde
hice un taller con niños de una escuela pública.


Taller con niños de la favela Manguinhos (Río de Janeiro) durante mi visita a la  magnífica biblioteca del lugar, en 2010.


 Biblioteca intercomunal de Cormelles-le-Royal (Calvados, norte de Francia) durante la presentación de mis libros en la primavera de 2013.


la mediateca de Aubenas, en el sur de Francia (jornada dedicada a Rumania)


En la mediateca de Montelimar (Francia) hallé mi libro "L'Oiseau-lire" (traducción de "El pájaro libro", mi cuento de ambiente bibliotecario)


2014
No pude visitar la famosa biblioteca de Estrasburgo (la segunda más imprtante de Francia) pues estaba en obras

2015
ante la biblioteca Arthur Rimbaud en el centro de París



Una de las más bellas bibliotecas de París es la biblioteca
especializada en artes decorativas y arquitectura

Otra maravilla de París es la Biblioteca Histórica de la ciudad

biblioteca Octavio Paz del Instituto Cervantes en París




detalles del estético falso-techo de la biblioteca Octavio Paz, en París

biblioteca de Pinar del Río, Cuba

biblioteca de Nemours (Francia), a orillas de un bucólico río


la biblioteca de Trinidad (Cuba) está en una hermosa casona colonial



la primera máquina que utilicé: sala Juvenil de la Biblioteca Marti. Santa Clara, Cuba (foto de 1993

Comencé a escribir a mano, claro. Primero con lápiz (usaba los de dibujo, de mina muy dura, para no tener que estar sacando punta continuamente; así comencé a gastarme la vista y a los 15 años ya usaba gafas -"espejuelos" decimos en Cuba- de aumento). Luego pasé a los por entonces escasos bolígrafos. Cuando a mediados de los años 1970 quise comenzar a compartir mis escritos con los colegas de taller de escritura o presentarlos a premios literarios, comencé por acudir a alguna colega o amiga mecanógrafa. Una bibliotecaria de Sala Juvenil de la Biblioteca Provincial de Santa Clara tecleó mi primera novela (que ilustré... a mano, claro) y mandé al Premio UNEAC 1977. Pero mis obras eran largas y ella tenía mucho trabajo. Así comencé a teclear yo mismo en la Underwood de la foto: una máquina prehistórica, pero muy bien cuidada y de tipos redondos.
Fue al año siguiente que un amigo mexicano que partía de vacaciones, me dejó su moderna máquina portátil. En ella aprendí a teclear según las reglas del arte y mecanografié mi segunda novela, por primera vez de la primera a la última letra.
De mis máquinas posteriores no guardé ni el recuerdo de una foto, y tampoco de la máquina electrónica que utilicé durante mi estancia en Brasil '1989-1991) ni de mi primer ordenador, un Compaq portable que me acompañó 8 años. Pero esta ya es otra historia, porque en él comencé a escribir directamente sobre un teclado; abandonando para siempre la versión manuscrita previa y el enojoso mecanografiado ulterior
Lo dicho; esa es otra historia.

LA QUINTAESENCIA DE LA PACOTILLA

(Ideas que andan por ahí revoloteando y se le enredan a uno en el pelo)


Yo si no sueño, me aburro de noche. Solo duermo porque sé que voy a soñar mucho. Y cuando acabo un sueño me despierto. Yo duermo para soñar.

Algunos proyectos que fracasan faltos de medios, y es una pena. Hay proyectos que fracasan faltos de fines, y es una suerte.


Andersen escogió contar la historia de un pequeño cisne
abandonado entre patos. Pero ¿cuál es la otra mitad de la historia? La madre cisne, ¿era una joven alocada que abandonó a su hijo? ¿o murió en el “parto” de aquel huevo? ¿O acaso sacrificó abnegadamente su vida por salvar la de su hijo, como la mamá de Harry Potter? Y si se trata de un error en el hospital materno, ¿qué ocurrió con el Cisnecito Feo...?

“Lo mío es un árbol geniológico”, dijo el Genio

Dios cró al hombre... y murió de parto.

Dios castigó tan duramente al hombre constructor de la torre de Babel, que le quitó las ganas de conquistar el cielo. Desde entonces no hacemos más que buscar el infierno. ¿Por qué ese brutal castigo? ¿Amenazaba el hombre de entonces la paz del cielo o simplemente Dios tuvo miedo a compartir su poder? ¿Quién es entonces el culpable de la maldad del hombre?

No tengo nada contra la desmitificación, salvo cuando el
desmitificador tiene menos talento que el autor del mito… y es,
desgraciadamente, lo que ocurre más a menudo.

Mientras más aislados, solitarios e individualistas más necesitamos de hábitos gregarios: compartir los mismos eventos deportivos, los mismos programas de tv, las mismas ropas… Las marcas son nuestra nueva tribu. Ya no podemos abarcar la comunidad a la que pertenecemos entr el resplandor de la hoguera, ahora la tribu la delimita la comunidad de consumo. Dentro de la enorme diversidad de la web, nos unifican los portales compartidos. La tele le gana al libro porque menos ubicuo, y el best seller sustituye a la obra original por lo mismo.

{ El vecino siempre tiene la barba más larga y menos quijada}

Era tan bello aquel texto, que había que ponerse de pie para leerlo

Todo el mundo puede apreciar el brillo del diamante, pero pocos y sabios son los que se regocijan con los íntimos destellos del carbón.

El hombre ha buscado –otrora más intensamente- el Paraíso
terrenal. Incluso la búsqueda de vida extraterrestre va, en el fondo, en la misma dirección. Un día los hombres de ciencia nos dirán lo que no hemos querido saber: el Paraíso estaba aquí mismo, en la época en que el Hombre aún carecía de fuerzas para destruir a sus semejantes y a su medio. Ese Paraíso lo hemos convertido en Infierno: un infierno con espacios o momentos de Purgatorio.

Los peces no mueren, naufragan.

Hay victorias pírricas, pero también derrotas pírricas e incluso empates pírricos.

Tengo músculos de payaso






PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA

PRIMER ESCRITOR QUE VISITA LA ESCUELA FRANCESA DE LA HABANA
los pequeños de CP examinan mis libros La canción del castillo de arena y La bruja Pelandruja está malucha

El 17 de febrero pasado visité la Escuela Francesa de La Habana. Es quizás uno de los más pequeños establecimientos educativos franceses en el extranjero, pues solo hay un grupo por cada nivel de enseñanza primaria y los estudiantes secundarios siguen básicamente “cursos a distancia”. No obstante, la escuela francesa de la capital cubana tienen creciente demanda y prevé la próxima construcción de un nuevo edificio y la ampliación de oferta educativa.

Apenas entrar me sentí en un colegio francés: los juegos instados en el patio, los muebles, los mapas y dibujos en las pareces, el aspecto general de la biblioteca... todo era idéntico a las numerosas escuelas que he visitado en Francia. Pero los grandes árboles que sombreaban el patio y el propio sol así mantenido a distancia, el cielo azul, los olores... todo ratificaba que me hallaba bien en Cuba.

La bibliotecaria, los maestros y el director me recibieron con entusiasmo y, para mi sorpresa, me revelaron que yo era el primer escritor que visitaba la escuela. Sé que soy el único escritor infantil cubano que ha publicado varios libros en Francia, pero contaba con que alguno de los numerosos franceses que aman y vistan Cuba fueran escritores para chicos y se hubiesen dado un salto a un colegio donde niños franceses y de otras muchas nacionalidades (varios con un progenitor cubano y el otro extranjero) estudian en la lengua de Molière (o Perrault, Julio Verne, Pierre Gripari... para aludir a autores consagrados por la infancia).

Incluso pude esperar que en país donde la literatura infantil fue casi inaugurada por el gran José Marti (para no hablar de grandes autores contemporáneos como Dora Alonso, Onelio Jorge Cardoso o David Chericián) algún colega, incluso no traducido al francés, hubiese presentado allí alguna obra.

El caso es que me sentí más escritor francés y cubano que nunca. Bajo el criollísimo sombrero de yarey siempre es posible llevar también la famosa boina francesa... aunque lo cierto es que he publicado más libros (siete) en Francia que en Cuba (cinco), y eso que cuando abandoné mi país natal a los 34 años ya tenía muy definida mi carrera literaria. De hecho, ingresé en la cultura francesa mucho antes que en su territorio (1994) y actualmente leo, pienso y sueño habitualmente en francés; aunque sigo escribiendo la mayoría de mis textos en español... y no solo los que hablan de Cuba.

De estas y otras cosas, relacionadas con mi trabajo de escritor e ilustrador, y con mi vida un tanto nómada, hablé el 17 de febrero pasado con unos encantados y sobre todo encantadores niños de la École Française de La Habana. Solo pude dejarlos tras prometerles volver con mis nuevos libros (por ejemplo ese Petit Chat Noir a peur du soir que ya estaba circulando en Francia y que yo solo descubriría a mi regreso, una semana más tarde). También prometí, a los chicos y a sus educadores, consagrarles más tiempo la próxima vez; un taller de escritura, tal vez.

Mientras tanto, ojalá que algún otro escritor cubano publique en Francia o que algún escritor francés sea traducido en Cuba, o cualquier otra variante permita un mayor acercamiento entre ambos países a través de sus respectivas literaturas y lenguas. Al fin y al cabo, Francia y Cuba ya se encontraron en “La Edad de Oro” el gran clásico para niños de José Martí: en esa obra insigne no solo figuran dos cuentos traducidos del francés Edouard de Laboulaye, sino numerosas ilustraciones de otro galo, célebre en el siglo XIX: Adrien Marie... quien inspiró algunas de las bellas páginas escritas por el cubano para su revista (pero esto es tema para otro momento).